Llanuras Abisales
(J.Zagalaz, Miguel A. de la Linde, Yiyi Vega)

- ¿Cuándo se detiene el espíritu de un ser humano? ¿En qué momento, torna el gozo de vivir en tormento? -
Como carcoma que corroe el otrora poderoso roble y se desploma, así el dolor y la autocomplacencia derrumban el alma de Jacob. Es la caída al vacío de la existencia. Una insensibilidad diamantina lo envuelve todo: Vivir o morir, ya da igual. Al principio, alguna que otra prostituta vuelve a aparecer en la mansión. Jacob ya no pide extravagancias, sólo quiere que las chicas acaricien su rostro con los cabellos, pero ni aún así halla consuelo. Ninguna puede traerle el hálito de la vida como hacía Danae. Tampoco pululan drogas en sus neuronas, la tristeza es suficiente anestesia para él. La mansión, en solidaridad con su dueño, cierra la mayoría de sus estancias. Se despiden los criados, sólo los más allegados quedan como habitantes del caserón. Así la vida cae en un enajenamiento tal, que no se diferencia la realidad de la inexistencia. Danae y Sócrates, son sólo nombres, ecos de otra vida. Fuera en el mundo, la noticia de su separación aumenta la expectación: “¿Cómo canalizará el genio la terrible experiencia del abandono?”, se pregunta la crítica especializada. Pero el tiempo pasa, y hasta los genios son olvidados. En un vano intento de resurrección, Jacob intenta engarzar algunas pocas palabras de un poema,sólo obtiene el vacío, la nada por respuesta. No habrá ningún nuevo libro de Jacob.
-¿Cómo se redime un ser humano de sí mismo? ¿Cómo escapar al verdugo cuándo es nuestra mano la que empuña el hacha?-

Un vacío insondable, la caída del pedestal
El destino implacable, una estepa sin habitar
En tierra de nadie mis huesos acabarán
Antesala de muerte, la llanura abisal

Descenderé como Dante hacia el Tártaro
me arrastraré por la desgracia
Descenderé, soy el huésped de la oscuridad
me levantaré, debo alzarme

Se desploma una torre, el empuje de la humildad
una casa en la morgue, la llanura abisal

Descenderé como Dante hacia el Tártaro
me arrastraré por la desgracia
Descenderé, soy el huésped de la oscuridad
me levantaré, debo alzarme

La llanura abisal, denso océano de tormento
un desierto de sal en la orilla de un triste mar
La llanura abisal, frío páramo de lamento
desolado erial, un lugar de perpetua soledad

El ascenso es incierto, no se atisba el final
Tenue luz en la tormenta, las tinieblas cederán
La conciencia se libera, se diluye toda culpabilidad
la salida está más cerca, solo a un paso más

El ascenso deja exhausto y anula toda culpabilidad
la salida está al alcance, pero siento que: “Teje su hilo rueca de araña”

ROTTA

DISCO 2

QUINTA