Innuendo
(J.Zagalaz, Miguel A. de la Linde)

El enorme centro comercial de ciudad Sur está atestado de gente, en especial, la zona de libros. Nadie quiere perderse la firma de ejemplares por parte del autor de Rotta. Una larga fila de seguidores serpentea entre estanterías y secciones por toda la planta. La cola, no para de nutrirse con nuevos lectores, que alargan aún más su longitud. La cabeza de la serpiente, acaba en una gran mesa adaptada junto a una pirámide hecha a base de ejemplares de Rotta. Tras la mesa, un joven de mirada clara utiliza un moderno sistema de impresión para dedicar uno a uno los ejemplares de su libro. Pese a sus deformidades y lo impactante de verlo postrado en su futurista silla de ruedas, hay un especial atractivo en su porte. Sus vívidos ojos le otorgan sabiduría y presencia. No tiene prisa, se detiene a escuchar cada uno de los elogios y peticiones de sus incondicionales. A persar las recomendaciones de su mentor, que se aconseja descansar, Jacob sigue firmando y dedicando un libro tras otro. Se suceden las horas y el autor se ve impelido a no poder siquiera levantar la cabeza, simplemente pregunta con su voz robótica el nombre de la persona a la que va dedicada el libro y se lo firma. Al final de la tarde, queda solo una treintena de personas esperando. - ¿A quién le dedicó el libro?- pregunta el sonido metálico que emite Jacob a una de estos últimos incondicionales – A Danae – Suena una voz cálida y familiar. En este momento, nuestro protagonista alza la vista y dos almas se reencuentran a través de la mirada...

ROTTA

DISCO 1

OCTAVA