Géminis Omega
(J.Zagalaz, Miguel A. de la Linde, Yiyi Vega)

La inocencia sólo se pierde una vez, las aguas del río de la vida son irrepetibles. Rudo despertar para la conciencia de un hombre que ha estado al borde del suicidio. Muy lentamente, Jacob despierta de su mortal sueño de insensibilidad. Como tenues rayos de sol, los pálpitos de su corazón vuelven a darle calor. Los sentimientos vuelven a aflorar, y con ellos el apetito de la existencia. Jacob a sus más de cincuenta años descubre que ha vivido por y desde la introspección, de espaldas al mundo. Sólo Danae, y las sustancias psicotrópicas le sacaban de su abstracción. Había llegado el momento de vivir para los demás. Una nueva ola de energía lo arrastra de nuevo al mundo exterior: conferencias, charlas, entrevistas se suceden de nuevo. Pero esta vez no hay libros ni poesías que presentar. Jacob, imbuido de la generosidad que da el haberlo perdido todo, ha decidido dedicar tiempo y esfuerzos a ayudar a personas con discapacidad. Es así como funda la “Asociación Sócrates para el desarrollo de las Personas con Discapacidad”. El amor a su hijo le inspira, pero es incapaz de llamarlo o reunirse con él. Le atemoriza su cobardía de antaño, los años en que lo ignoró. ¿Cómo perdonar a un padre inexistente?

El absurdo de ponerse en pie cuando todo se hunde alrededor
Fría espera que marcó tu adiós, ahora sólo hay penumbra

La nostalgia de la juventud, las arrugas de la realidad
Las agujas de un viejo reloj, ahora el tiempo se agota

Solamente tu calor me podrá resucitar
solamente oír tu voz me devolverá la paz

Renegado a la maldición aún quedan fuerzas para el desertor
Amanece una solución para esta condena

El naufragio de mi corazón no es excusa para abandonar
Ansío al hijo que no vi crecer, ahora el tiempo se agota

Si pudiera compensar los momentos que perdí
si pudiera retornar al hogar

Esculpido está en la sangre, un reflejo en tu semblante
Redimido está mi nombre, un espejo en tu horizonte

El impulso de permanecer cuando todo se hunde alrededor
Suave calma de tu gratitud ahora el tiempo perdona

Si pudiera compensar los momentos que perdí
si pudiera retornar al hogar

Esculpido está en la sangre, un reflejo en tu semblante
Redimido está mi nombre, un espejo en tu horizonte

ROTTA

DISCO 2

SEPTIMA