El Vórtice
(J.Zagalaz, Miguel A. de la Linde, Yiyi Vega)

Jacob, un ser llamado a llevar una vida vegetal, por un extraño giro del azar encuentra una vida plena y llena de humanidad. Y es esa misma vida la que lo ha convertido en protagonista de un cuento de hadas del siglo de internet. En un coloso que se ha codeado con reyes, príncipes, presidentes y artistas del momento. Pero como un moderno Ícaro, al llegar al sol del éxito, ha caído al vórtice que separa la vida y la muerte. Sus alas rotas le impiden volar. Ingrato final para una fascinante existencia. Sumido en la más terrible de las desesperaciones Jacob se encuentra asomado al abismo de desear morir. No encuentra solaz a su sufrimiento en filosofías y ciencias como antaño. No hay conforte en la religión. De lo más profundo de su ser clama - ¿Es este mi fin? -. Nunca sabremos si es el puro espíritu humano el que nos empuja a seguir, o Dios, que templa las almas en la forja de la desesperación para insuflarles esperanza. Pero una voz retumba dentro de Jacob, una voz que atruena la respuesta: -No, no es mi final-. Grita su corazón. –Aún estoy vivo-

Mordido, las fauces se cierran en mi interior
Hundido en los garabatos de una obsesión
Dormido sobre la cubierta de mi ataúd
Vencido arrastro mi cuerpo al Panteón

Pero no, no pienso rendirme al dolor

La dureza del diamante marca a fuego mi voluntad
Me rebelo a la suerte, las heridas como talismán
Navegar contracorriente mientras quede una oportunidad
La batalla es a muerte, de este punto no hay marcha atrás

Perdido el vórtice atrapa mi existir
Erguido, sabor a la sangre del resurgir

Pero no, no pienso rendirme al dolor

La dureza del diamante marca a fuego mi voluntad
Me rebelo a la suerte, las heridas como talismán
Navegar contracorriente mientras quede una oportunidad
La batalla es a muerte, de este punto no hay marcha atrás

ROTTA

DISCO 2

SEXTA