El velo rasgado
(J.Zagalaz, F.Benítez, Miguel A. de la Linde, José M.Guzmán, Yiyi Vega)

Jacob comienza un viaje con Carter: barcos, trenes, aviones...los límites de su mundo se expanden. Carter busca infructuosamente un sitio adecuado para Jacob. Finalmente, tras numerosos viajes, lo encuentra en un centro avanzado para el desarrollo de personas con discapacidad. Es el fin del camino: La soledad de su condición empieza a disiparse. El joven se encuentra entre iguales, su aislamiento cede a la amistad. Una nueva familia de seres afines lo acoge como suyo. Allí empieza a recibir tratamiento y a conocer el mundo. Los entumecidos miembros cobran cierta movilidad. Su intelecto empieza a anclarse en los rudimentos del lenguaje. Pronto, su arcaico asiento es sustituido por una silla auto-propulsada. Por primera vez en su vida, Jacob es capaz de moverse por sí mismo. Pero lo que realmente lo llena de gozo, es el hecho de poder interactuar con otras personas. Mediante parpadeos y leves movimientos de cabeza puede asentir o negar. La comunicación se convierte en algo cuasi místico. Ya no es carne sobre hierro, un amasijo con vida. Se siente parte del universo, la bóveda celeste nunca le fue tan bella como ahora. Lo terreno se hace etéreo, se rasga el velo… y con él, la bruma de su yermo vital se disipa descubriendo una ventana a la existencia, a su humanidad.

Despierto aturdido en un vagón
Carter cumplió su palabra
siento que nada hay que temer
las montañas me saludan
saben bien que no volveré
de mi tierra me despido es mi oportunidad

Aliento en la ventana de un avión
un hogar a la llegada
siento que me hago entender entre gente, entre iguales
preciado tesoro del Edén

Fuego en el interior, rasgado velo de la soledad
Jardín de la creación, recojo el sueño de la humanidad
Una condena que el destino tejió para mi
romper los hilos que retienen este porvenir
Sabor de la comprensión, el sincero abrazo de la amistad

Asiento en movimiento mi dedo marca el rumbo a seguir
Aunque tullido no estoy dormido
ruge mi espíritu retado porvenir
Aunque impedido no estoy perdido
niega mi alma temprano sucumbir entre iguales
entre amigos, preciado regalo del Edén

Fuego en el interior, rasgado velo de la soledad
Jardín de la creación, recojo el sueño de la humanidad
Una condena que el destino tejió para mi
romper los hilos que retinen este porvenir
Sabor de la comprensión, el sincero abrazo de la amistad

ROTTA

DISCO 1

CUARTA